
Esta es la última noche que paso como residente en vedia.
A todos nos toca, y esta vez me tocó a mi; emigrar.
Es hora de madurar, hay que crecer.
Es hora de abrir el cofre y dejar algunas cosas, pues ya se llenará en esta nueva etapa que comienza.
Aunque no termino de comprender como intentó escapar mi infancia, se que fue solo una broma. Ella jamás me dejaría solo.
Supongo que estaré mucho más conectado con la añoranza que nunca jamás. Ella sabe como reanimarme, siempre.
Y aunque esté medio confundido al no saber si me quiero ir o no, es hora de explorar más allá de lo que tengo en Nunca Jamás. Habrá nuevos peligros y nuevos placeres.
Será cuestión de afrontarlos de manera adecuada.
Pero no me voy solo. Llevo conmigo todos mis fantasmas, mis temores, mis misterios, mis recuerdos, mis paranoias, mis experiencias, mis inexperiencias y mi sombra entre otras tantas cosas.
Mi sombra es la que me sigue a todos lados, sean buenos o malos mis pasos ella siempre está. Se aguanta todas mis locuras y paranoías, pero me adora.
Aún así no puede escapar de mi porque la llevo cosida desde hace mucho tiempo y siento que es felíz ahí donde está.
Es que estamos hechos el uno para el otro, y así será… Siempre.
Mientras tanto, los anillos de Saturno me protegerán hasta que me acostumbre a esta nueva vida. Pero tengo que acostumbrarme en un año y medio, porque desaparecerán pronto.
También se estima que Internet desaparecerá para el 2011.
Parece ser que todo está por terminar, pero no dejaré que mi infancia siga el mismo camino.
Se va a quedar conmigo para siempre porque lo digo yo y punto.
Archivado en: Quiero, pensamientos, reflexiones por Juanpa!
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